Actuar la vida, construyendo paz desde el territorio

2016 - presente

Contexto

Esta experiencia se lleva a cabo en la institución Guillermo Ríos ubicada en la Zona de Reserva Campesina Cuenca del Río Pato y Valle de Balsillas, que pertenece al municipio de San Vicente del Caguán, en el departamento del Caquetá.

Autores: Yarledy Bedoya Guzmán, Nolberto Villalobos, Oneira Perdomo, María Jimena Herrera y Mónica Cristina León


Presentación

Un grupo de profesoras y directivas tomaron la iniciativa de participar de un proyecto de memoria histórica en El pato, Balsillas en San Vicente del Caguán. Allí se realizan programas radiales, libros de cuento, obras de teatro y danzas para apropiarse de la historia vivida pero también para recuperar la confianza y reestablecer el tejido social fracturado por la crudeza y violencia del conflicto armado. En la Institución educativa Guillermo Ríos, la recuperación de la historia oral, la apropiación por parte de los estudiantes de la misma, su interpretación y puesta en escena y su divulgación hace que “cada dolor se transforme en su representación artística” como afirman sus autoras. Se evidencia el poder del arte para resignificar el dolor y el sacrificio de quienes han perdido su vida en medio del conflicto, pero también el poder del arte y del teatro para hacer conciencia, para aportar garantías de no repetición y para desestigmatizar a comunidades enteras.

Las obras recogen episodios muy dolorosos, como el asesinato de la rectora Marleny Berrío, pero también episodios de lucha popular, de resistencia a la violencia, y de pequeños pero muy significativos logros. La campesina, Desenterrando la memoria de Balsillas, Mujer para la paz, la Marcha de la vida, entre muchas otras, son obras de teatro que narran este esfuerzo valiente por recuperar la historia, tomar partido por la paz, luchar por el derecho a la tierra y hacer conciencia en los y las estudiantes de las luchas que la comunidad ha venido dando para contrarrestar la violencia. El valor pedagógico del arte y del teatro queda claro en esta experiencia. En palabras de sus autoras: “en cada baile y cada obra que ellos realizan, logran transmitir todo el sentimiento al público, logran que se nos ericen los pelos y nos lata el corazón con más fuerza. Pero más importante aún es que ellos, nuestros niños, niñas y jóvenes, aprenden más de la historia cuando la representan en una obra que cuando uno se la explica”.

En Actuar la vida podemos constatar una forma de enseñar la historia y de trabajar la memoria histórica “como herramienta política con la cual ejercer activamente la ciudadanía”. Desde la primera obra de teatro inspirada en las historias de los abuelos, hasta la fundación de la casa de la cultura se cultiva la libre expresión, la identidad cultural, campesina y regional, y se construye comunidad. Con esto, concluyen las autoras, “pretendemos apostarle a la construcción de paz.”

Presentation

A group of teachers and directors undertook the initiative to participate in a historical memory project in El pato, Balsillas in San Vicente del Caguan. Radio broadcasts, storybooks, plays and dances are held there to take on their history as they lived it but also to regain trust and re-establish the social fabric fractured by the harshness and violence of the armed conflict. In the Guillermo Ríos Educational Institution, the recovery of oral history, its appropriation by the students, its interpretation and staging and its dissemination means that «each pain is transformed into an artistic representation» as stated by its authors. The power of art to resignify the ache and sacrifice of those who have lost their lives in the midst of the conflict is shown, but also the power of art and of the theater to raise awareness, to provide guarantees of non-repetition and to destigmatize entire communities.

The works include very painful episodes, such as the assasination of the rector Marleny Berrío, but also episodes of the people’s struggle, their resistance to violence, and small but very significant achievements. La campesina, (The Peasant Woman) Desenterrando la memoria de Balsillas,  (Unearthing the Memory of Balsillas), Mujer para la paz (A Woman for Peace), Marcha de la vida (The March of Life), among many others, are plays that narrate this courageous effort to recover history, to take a stand for peace, to fight for the right to freedom, and to make the students aware of the struggles that the community has been involved in to counteract violence. The pedagogical value of art and the theater is clear from this experience. In the words of its authors: “in each dance and each play that they perform, they manage to convey all the feeling to the public; they make our hair stand on end and our hearts beat harder. But even more important, they, our children and young people, learn much more about history when they perform it in a play than when one explains it to them”.

In Actuar la vida (Acting Life) we can verify a way of teaching history and of working with historical memory «as a political tool with which to actively exercise citizenship.» From the first play inspired by the stories of the grandparents, to the founding of the house of culture, free expression, cultural, peasant and regional identity are cultivated, and community is built. With this, the authors conclude, «we intend to put our faith on the construction of peace.»

Línea de tiempo de la experiencia (línea del pálpito)

No había identidad cultural

2007

Hubo una Masacre en el colegio de Balsillas

2007

Conflicto armado y estigmatización

2008

Hubo un atentado al internado de la institución

2013

Inició el proyecto Actuar la vida

2016

Se empezó a retomar la memoria histórica

2016

Había desconfianza al compartir las historias

2016

Los viejos empezaron a confiar y a contar sus historias

2016

Hubo unión en la comunidad

2016

Se revivieron recuerdos muy dolorosos sobre el conflicto en la zona

2016

Se recuperaron entrevistas y archivos

2016

Se hizo un mural en conmemoración de las víctimas de la masacre

2017

Se celebró la Cacateñidad

2017

Se empezaron a ver los resultados del proyecto

2017

No había tiempo para dedicarle al proyecto

2017

No había recursos para el proyecto

2017

Los estudiantes viajaron a presentar las obras de teatro

2017

Se hizo un recorrido por el Pato Balsillas

2017

Se abrió un espacio radial todos los sábados para compartir en la comunidad

2017

Murió el Líder Miguel Córdoba

2018

Hubo un reconocimiento a la casa de la cultura

2018

Por problemas viales no se pudo viajar a San Vicente para presentar el proyecto en las ferias

2018

Cada vez la comunidad está más unida

2018

Se pudo construir el espacio físico de la casa de la cultura

2018

Empezó el club de lectura con los niños y colonos

2018

Se hizo un homenaje a los colonos

2018

Se hizo un evento con cabalgata, teatro, vaquería y danzas

2018

El proyecto empezó a ser reconocido fuera del territorio

2019

Empezó el apoyo de entidades externas

2019

Hubo donaciones de libros, juguetes y tecnología para la casa de la cultura

2019

Las mujeres se empezaron a reconocer como agentes de paz

2019

Pandemia - Covid 19

2020

Uno de los líderes tuvo que abandonar la zona por amenazas en contra de su vida

2020

La casa de la cultura empiezó a ser parte del paquete turístico de la región

2020

Hitos de la experiencia:

hitos positivos | hitos negativos
Más detalles de la experiencia
Presentación de una obra de teatro a cargo de los y las estudiantes

«Nosotros sabíamos que hacer un proyecto de memoria histórica en esta región no era fácil, por todos los actores que han hecho presencia por más de 50 años, pero desde que empezamos con el proyecto de ‘Actuar la vida’, no solo resguardamos la memoria para las nuevas generaciones, sino que además hemos podido perdonar, construir y renacer a través de la cultura y el arte»

«Exposición de fotografías en las calles del Caserío Guayabal. Para que las personas vieran las fotografías se armó un recorrido, esto fue muy significativo, pues algunas de estas personas estaban en las fotografías y contaron en sus palabras lo que habían vivido hace muchos año».

Obra de teatro La campesina. Es una obra en la que una madre sufre la muerte de sus dos hijos, que aunque se criaron juntos terminaron en diferentes bandos del conflicto obligados a enfrentarse. La pieza termina con los actores en medio del escenario afirmando: "Para la guerra nada".

Experiencia seleccionada dentro del proyecto “Construyendo paz desde los territorios: sistematización de experiencias educativas en los espacios de reincorporación” de la Universidad de los Andes, la Universidad de Antioquia y la Universidad Autónoma Latinoamericana.

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